martes, 27 de junio de 2023

LA ÚLTIMA FORTALEZA O EL PRESTIGIO Y EL MANDO.

LA ÚLTIMA FORTALEZA (The last Castle) es una película de 2001 dirigida por Rod Lurie y protagonizada por Robert Redford y Jame Grandolfini en sus papeles principales. La sinopsis o argumento es bien sencilla:

Acusado de desobedecer una orden, el general Irwin es sometido a un consejo de guerra, degradado y encerrado en una prisión militar, junto a otros tantos militares degradados, en una cárcel donde reina la anarquía y se han perdido todos los valores que aprendieron mientras prestaban servicio por su país.

Redford o General Irwin pretende pasar desapercibido, pero el teniente coronel del presidio, temiendo que tan famoso preso pueda hacer sombra a su dura y estricta gestión; se obsesiona con el exgeneral e intenta humillarlo constante, dura y reiterativamente.

Irwin, graduado en West Point, no se amilana y cumple con todos los retos propuestos, para desesperación del alcaide del centro. Este ejemplo se convierte en una semilla de orgullo entre los reclusos y en no demasiado tiempo se reorganizan como si aún estuvieran encuadrado en sus unidades.
En vez de ser una panda de desarrapados busca broncas y borrachos recalcitrantes, pasa a saludarse ante la presencia de un superior, atusándose el pelo en vez de dar la venia. Llamando "tíos" a los tenientes o "capos" a los capitanes. El respeto y el prestigio son la fuerza a la que no puede enfrentarse el poder del mando del teniente coronel alcaide de la prisión, hasta el punto que el intento de reprimir el gran motín se salda con la victoria de los presos.

Es una lección muy fácil de entender si eres mínimamente inteligente, el prestigio y el ejemplo te convertirá en líder de los mejores, de los más valientes, de los más osados y más inteligentes. El poder y el mando sin prestigio, solo te llevarán a ser un inútil con ínfulas, consiguiendo en la falsedad aquello que no puedes vencer en el campo de batalla.




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